Contra las cuerdas

En la cuerda de la guitarra tiendes mi camisa

gotas y notas de la mano en posturas

soñando en sonido

y en sueño sonando

como la línea de espuma que precipita

hasta suelo cabizbajo

indagador de algún sonido útil

Su vida al cerro

dices y asciendes de existencia

quieres ver la palabra cuidad entera

reflejada en los ojos del mismo cabizbajo

que no sabe que lo nombras desde lo alto

ALTO. (dices ahora) Y me detengo de no tener

Aunque obtengo de tanto en tanto.

En la cuerda de la guitarra tiendes

mi camisa a rayas

negras sobre el blanco

o viceversa

o víscera

de la camisa mencionada

por dentro como la cuerda

la caja de resonancia de la guitarra

como tu boca diciendo

la ultima vocal de mi nombre

o refugio como consecuencia

de estar esperando que trepe el astro

tela y botones

puños redondos

y canción que intenta estrellarse

contra cuellos y cuerdas

delirantes

Pedro Rodríguez

Para que lo vayamos conociendo.

Eres viejo desde siempre

Seguro estamos todos

Que naciste con ese aspecto

Que tantos añoran

Que tantos, otros,

No entienden

Viejo

Sucio de ropas

Limpio,

Puro

Único de corazón

Siempre al lado del mar

Bebiéndote su brisa

Contando barcos e historias

De bar

De marinos

Y hombres solitarios

Y mujeres como estrellas

A las que todos miran

Y pocos se atreven.

Viejo único

Tanta noche hay en tus días

Tantos días hay en este medio mundo

En el que estamos

Para conocerte

Y dejar de hacerlo…

Viejo de peldaños

De luces de niebla parpadeantes

Viejo de tinto

Viejo ladrón

A veces de objetos o monedas

Siempre de sueños

Siempre de recuerdos.

Sabes tantas historias

Viejo de mar

Tienes tantos rostros

En tu rostro

Y sin embrago

Pese a que crecí donde estas

Ya no me recuerdas

Cuando te visito no lo notas

Cuando nuevamente me voy

(sin irme en realidad)

ya no llueves

Con ese llanto que hace huir

Al vendedor de pescado

A la señora del pan

Al feriante

Al lanza

Todos cerro arriba

Despoblándote

Dejándote solo

De consuelo unos perros vagos

Que aumentan esa estirpe

Que tienes de viejo loco

No de locuras

Sino de bohemia

Viejo

Te tengo entre mis letras y mis copas

Te tengo en las paredes de mi casa

En los rincones extraviados de mi alma,

Entonces

Mírame sin dejar de mirar el mar

Sabes después de todo

Que estás un poco

En cada lugar que habito

Y que me habita.

Pedro Rodríguez.


Recovecos

Conoces bien los recovecos
de mi pensamiento
sabes por donde meterte
para llegar antes
para llegar después
justo a tiempo
o no llegar
debes contar
con los dedos
o
con un mapa
debes, segura-mente
tú misma haberlos cavado
diseñados en una noche de desvelo
que claro,
yo no provoqué.
Debes
y no pagas
aunque nada tengo que ver
yo con ese asunto
porque el evidente soy yo
y tú la vidente
porque la que conoce
los recovecos de mi imaginación
eres tú
cuando logro imaginarte

...se están muriendo las estrellas
grita un niño en la calle
dos,
una a cada lado de la cordillera
le respondo con voz y mirada
él sigue jugando a no escucharme
y entonces
todo retoma el curso...
Casi olvidados

Muerde las llamas
y se recoge entonces de dolor
su lengua,
dueña de tantos
secretos,
más tarde fuma
predicando en voz baja
no se trata de vulgares apuros
y es que le queda tanto humo
como tiempo,
al pisar la pequeña fracción
enfurecida y naranja
no esperará
comenzando en ese instante
un recorrido
por lugares que casi fueron olvidados.
cerros y pasajes amarillos en su aroma
y en su imagen sin luz
tardes perdidas
en calendarios tapados de polvo
donde camina sólo o con ella
pero observando de vez en cuando
su sombra y su cadera
para no perderse
tras un profundo trago
antes de regresar.

Así no se olvidan los crímenes
que imperceptiblemente cometemos
así el autor siempre vuelve,
además,
al lugar donde perdió parte de su vida


Dentro de mi descanso

Puedo apagar la luz
y mis ojos tibios de tanto día
puedo dejar caer los brazos y los párpados
dejarme atrapar por un manto blanco chantajista
que tiene en sus labios
la palabra calor
y no el calor de la palabra

Mas aún permanezco
para que no sea silencio
lo que está frente a tus ojos
para que la ilusión sea un término
amable
para que sean altas
las razones de un sueño
que puede ser que tengas
pronto dentro de mi descanso.


Por Nacer.

DOSgotas
de poEMA
VIENEN cayendo sin más
ni mucho MENOS
DOS inStantes
escritos
con una mano cadaUNO
SIn esfuerzo
y en un trozo
de tiempoPAPEL
papiro
tela
asfalto si es NECESARIO.

Y firmo
con un nombre encontrado en la basura
con los diENTES
biEn apretaDOS
como resistiendo
el secreto que me sugiere
aún
cierto bosque no dicho
ni explorado.

DOs GOTAS DE UN POEMA
lágrimas quizás
o furias
GRITAN lo que debí
dar a LUZ
pero he perdido
tantas
monedas
de aire
y Oro
que no sé
si vaLE LA PEna
no detener
este llanto
deTEMER.